Posteado por: davidfed en: Diciembre 18, 2007
De Lunes a Viernes me siento como hipnotizado, como una marioneta. Una rutina que tu no diriges a tu voluntad, sino que te dirige, una mancha sobre un papel que te indica tu variado y extenso aprendizaje diario, llamado por los licenciados de enseñanza “Horario”.
Mi problema empieza el Lunes, y que día más bonito es el Lunes, que tras un corto fin de semana que yo dirigía a mi gusto, o al menos el tiempo que me quedaba libre después de estudiar algún examen de la semana continua, (levantarme tarde, salir a divertirme, acostarme tarde, etc.), me tengo que levantar temprano, y lo peor de todo, casi de noche para ir a una institución de enseñanza para formarme en mi educación, dónde en un futuro, me sirva para cualquier trabajo que tenga.
Pero yo digo: porqué no hay instituto dos días a la semana y todos los demás sean fin de semana. Pero lo peor de todo es “la sensación de la mañana”, que provoca espachurramiento cerebral, aguantar seis lecciones “casi seguidas”, y luego por la tarde hay que repasar todo lo aprendizaje hacer los deberes; te agota muchísimo.
Pero eso sin hablar de las breves y extremadamente cortas vacaciones que nos racionan a lo largo del curso.
Diciembre 18, 2007 a 6:37 pm
Hola David, este comentario es el que más me mola, pues es el más sincero a mi opinar e identificado hacia mi persona y creo que en general a todo el personal,jeje.
Un besico
Silvinha